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Declaración de fe

DECLARACIÓN DE FE

  1. Creemos que todas las Escrituras, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, son verbalmente inspiradas por Dios, que no poseen error en los escritos originales y que constituyen la autoridad suprema y final para la fe y la vida. 2 Timoteo 3:16
  2. Creemos en un Dios, creador y sustentador del universo, que existe eternamente en tres personas: Padre, Hijo y Espírtu Santo. La trinidad (Un Dios único que existe en tres personas iguales en poder, carácter y esencia).
  3. Creemos en la deidad de Jesucristo, su nacimiento virginal, su vida sin pecado, su muerte para pagar la pena de los pecados de todos, su resurección corporal, su exaltación a la diestra de Dios y su retorno personal, inminente, pre-tribulacional y pre-milenial.
  4. Creemos que todos los hombres han pecado y que, en consecuencia, son culpables delante de Dios y se encuentran bajo su condenación.
  5. Creemos que todos aquellos que por la fe reciben a Jesucristo y en consecuencia nacen de nuevo por el Espíritu Santo, son hijos de Dios y eternamente salvos.
  6. Creemos que el Espíritu Santo mora en cada creyente con el fin de iluminarlo, guiarlo y capacitarlo para la vida, testimonio y servicio.
  7. Creemos que Dios responde las oraciones de su pueblo y suple las necesidades según su propósito.
  8. Creemos que Dios da dones espirituales a todos los creyentes para la edificación del cuerpo de Cristo. No obstante creemos que los dones del Espíritu de señales milagrosas, tales como las lenguas y la sanidad, estuvieron limitados a la iglesia primitiva.
  9. Creemos en la resurrección corporal de los justos e injustos, la eterna bendición de los salvos en la gloria y el castigo eterno y consciente de los perdidos en el infierno.
  10. Creemos que todos los creyentes son llamados a una vida de separación de toda práctica y alianza mundana y pecaminosa.
  11. Creemos que desde el principio con Adán y Eva, Dios ordenó el matrimonio únicamente entre un hombre y una mujer. Toda actividad sexual fuera del matrimonio, incluyendo prácticas homosexuales, es una contradicción directa a la Palabra de Dios y su institución del hogar.